CULTURA. David Matías colabora con un artículo sobre la cultura actual escrito en 1984 |
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Página 1 de 6 ![]() David Matías. 25 de octubre de 2011 ¿Qué es el Posmodernismo?Aunque todavía hoy se use de manera ambigua el adjetivo posmoderno, en 1984 (fecha en que George Orwell situó su cada vez más nuestra distopía) el crítico cultural Fredric Jameson (Cleveland, 1934) ya parecía tener bastante claro qué es el Posmodernismo. Hay quien piensa que el Posmodernismo es sólo otra etapa del Modernismo (manifestación cultural que sería entendida, a su vez, como la continuación de los logros del Romanticismo), que es un repertorio de modas y estilos culturales disponible entre otros muchos, producido por la culminación del Estado del bienestar y la democracia, que de la sociedad posmoderna sólo podrá derivarse el fin de la Historia (el cese de los grandes conflictos de la Humanidad) acompañado del fin de las artes, de las ideologías y de la lucha obrera. Que el Posmodernismo es, en suma, la realización cultural última y perfecta del capitalismo: habríamos llegado, otra vez, al mejor de los mundos posibles. Pero en el artículo “El Posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo tardío”, publicado en el número 146 de la New Left Review, Jameson apuesta (a veces no es fácil distinguir entre ambas posturas) por que el nuevo paragidma surge de la quiebra de la tradición, cuyo hilo, de acuerdo con el diagnóstico de Hannah Arendt, estaría roto: se trata de un corte (“radical break”) en la cultura y la sociedad, una nueva etapa distinta del Modernismo cuyas consecuencias aún estamos empezando a percibir. Un período de la Historia. Y esa Historia (occidental), confeccionada también con los mimbres de un desarrollo tecnológico que, según la escuela marxista, no sería una consecuencia inevitable de la evolución humana sino del capitalismo, puede, desde la Revolución Industrial de finales del XVIII hasta el momento, dividirse en tres grandes etapas que, de acuerdo con Ernst Mandel, se corresponden con sendos avances técnicos: el capitalismo de mercado se extiende gracias a la producción de motores de vapor desde 1848, el imperialismo (es obvio: capitalista) gracias a la fábrica de motores eléctricos y de combustión desde la última década del XIX y el capitalismo tardío, trasnacional o de consumo (o financiero, podría añadir) gracias al desarrollo de todo tipo de aparatos eléctricos y nucleares desde los años 40 del siglo XX. Cada fase, propone Jameson para terminar, genera su propia producción cultural: Realismo, Modernismo y Posmodernismo. Lo tiene claro: la cultura posmoderna “global” es el resultado de la hegemonía militar y económica estadounidense, construida y defendida a fuerza de torturas y asesinatos. Y continúa (aviso a los que quieran seguir leyendo): todo juicio, a favor o en contra, sobre el Posmodernismo implica sin excusas el mismo juicio sobre el capitalismo tardío que lo produce (ya lo dice el título del artículo). |