Immortals |
SinopsisEl brutal y sangriento rey Hiperión y su despiadado ejército avanzan por Grecia, destruyéndolo todo a su paso con implacable eficiencia. Los pueblos caen uno tras otro y cada victoria le acerca un poco más a su objetivo: desatar la furia de los titanes dormidos para vencer a los dioses del Olimpo y a medio mundo. Nada parece capaz de detener el inexorable avance del malévolo rey en su conquista del mundo, hasta que un joven llamado Teseo decide asumir una batalla desesperada para salvar la humanidad. CríticaLa última incursión al género Peplum llega a riendas de cierta expectación provocada por la espectacularidad del trailer original, y las apuestas privadas sobre hacia qué film apunta, si a la magnífica 300 (Zack Snyder, 2006) o a la vapuleada Furia De Titanes (Louis Leterrier, 2010). Si bien en ciertos aspectos emula la obra de Frank Miller, el resultado es una amalgama cuyas diferencias dotan al conjunto de la particular visión que Tarsem Singh ya inaugurara con La Celda (2000) y continuara con The Fall: El Sueño de Alexandría (2006). En éste proyecto el realizador se arriesga, si embargo, a granjearse más detractores que admiradores por su desigual resultado. Desde el punto de vista visual, muchos apreciarán los elaborados matices de planos concebidos como lienzos de naturaleza ecléctica, preciosista y en ciertos momentos justificadamente pretenciosa. Sin embargo, el delirio Kitsch de muchos diseños provocan ciertos ecos a trasnochadas propuestas visuales como Barbarella (Roger Vadim, 1967) o Romeo+Julieta (Baz Luhrmann. 1996). El ritmo, átono y con débil consistencia, provocan un vaivén de interés intermitente en el espectador, alternando algunos efectos realmente acertados con escenas de escaso interés, prescincibles o injustificadamente ausentes. La historia se permite demasiadas licencias con el texto original (sirva como ejemplo la decepcionante escena del laberinto y el Minotauro). De cualquier modo, no sería justo evitar reconocer que el metraje está salpicado por algunos momentos de acción brillante con la contundencia esperada, que aún acusados de un abuso de infografía, gozan de un atractivo innegable. Cabe destacar también la acertada elección de Mickey Rourke como enemigo inmisericorde; Su tosca presencia de imponentes volúmenes conforman, junto a su rostro ajado e inexpresivo, la mejor interpretación de una cinta que, si bien no consigue las expectativas, tampoco merece ser denostada.
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@nandyrena
Comentarios (3)
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"...tampoco merece ser denostada." Bueno, lo último de Tarsem Singh y de los productores de "300" (no tengo muy claro quién es el verdadero autor de este engendro, y no quisiera cargar las tintas contra el señor Singh) cumple la que supongo era su función primordial: consumir palomitas de forma masiva con nuestra masa gris en estado off. Cine de evasión, entretenimiento, carente de mensaje y pretensiones trascendentes... Vale, ¿pero dónde están esas características? Porque se puede hacer un cine de auténtica evasión y potente entretenimiento, perfectamente libre de toda pretenciosidad, pero con dignidad, con una voluntad artística y las ganas de contar bien una historia, lo que no debe estar reñido con la comercialidad. Lo que veo en "Immortals" es una película resultona, por decir algo benévolo y por no llamarla fallida, que podría haber sido algo más. Quizás no habría sido la película definitiva sobre la mitología griega (por cierto, la "cachonda" interpretación que hacen del mito del Minotauro no me disgustó, y considero que tiene su punto de originalidad, pero sí, decepciona), tampoco necesitaba ser "300 segunda parte". Pero ¿qué cuesta imaginar que pudiera haber sido una historia de aventuras de las que dejan al espectador fascinado, maravillado por haber presenciado una gran aventura, de las que son memorables, como las del amigo Indy o, para ser más contemporáneos, las de Frodo y compañía? O no tenían tanto presupuesto, o no han tenido buenas ideas. Lo lamento por el señor Singh, que me/nos regaló una película hermosa (sí, vale, sobre todo en el plano estético) como era "The Fall". De ese Singh, en esta Immortals, queda el delirio visual (tal vez deudor de Terry Gilliam y Tim Burton, con un toque propio), pero por desgracia más contenido, menos espectacular, lo que es una pena, porque al menos en este apartado, la película podría haber conquistado mi corazoncito, que tampoco se necesita mucho para hacerlo.
Por cierto muy buena crítica de F.Rena.