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David Matías profundiza sobre la exposición "Don Dinero" en la Casa sin fin.

David Matías. 24 de enero de 2011.

Crítica exposición Don Dinero, de Pedro G. Romero, en la Casa Sin Fin de Cáceres
Detalle cartel promocional de la exposición.

Del 3 de diciembre al 5 de febrero puede visitarse en la galería Casa sin fin, la exposición artística Don Dinero, cuyo autor, Pedro G. Romero, es, según los entendidos, uno de los (en sentido amplio) últimos artistas conceptuales españoles más interesantes.

La exposición está compuesta por cinco entradas seleccionadas de entre el fondo del Archivo FX, una colección de documentos audiovisuales relacionados con la “iconoclastia política anticlerical en España” que Pedro G. Romero (Aracena, Huelva, 1964) lleva reuniendo desde finales de los años 90. Los textos que acompañan, que informan, cada entrada dan cuenta de las circunstancias históricas, políticas y económicas que explican la acción iconoclasta y, además, la ponen en relación con movimientos y artistas recientes cuyas acciones tienen que ver, en este caso, con el dinero.

UNO. L' argent.

En una de las paredes de la galería, se muestra en un televisor la primera entrada de la exposición: la película El dinero (título original en francés: L' argent), dirigida por Robert Bresson en 1983 sobre un guion propio basado en la novela corta de Lev Tolstói titulada El cupón falso. La película viene precedida por un collage elaborado por el propio Pedro G. Romero a partir de varias secuencias de imágenes extraídas de otra película: Rojo y negro, rodada por Carlos Arvelo en 1942.

El dinero es, a su vez, una muestra de la moral burguesa, que no impide que la empleada de un establecimiento fotográfico (espacio significativo) abra la puerta de la misma manera cortés a un cliente que a una mujer que acaba de sobornarla (“aquí todo se arregla con dinero”, parecen decir). La misma moral que asume como normal que un cabeza de familia exija a su esposa que, mientras ella se queda en casa cuidando de su hijo pequeño, no haga preguntas sobre los métodos que él emplea para ganar dinero. Creo que tiene razón Pedro G. Romero cuando, en una entrevista realizada por Valentín Roma, afirma que se trata de una película “incluso reaccionaria”: aunque no exenta de crítica al deshumanizado sistema penitenciario del llamado “Estado del bienestar”, El dinero es también el relato del final, fatal e ineludible, al que llega una víctima de la distribución y la circulación de billetes falsos.

El mencionado prólogo a El dinero está formado por una serie de imágenes seleccionadas de Rojo y negro, un film falangista y propagandístico de la inmediata posguerra. Dichas imágenes exhiben los hechos contra los que la reacción militar quiso “legitimarse”, a saber: intercambio de dinero local, quema de cultivos, robo de animales, campesinos sublevados (“emancipados”), derribo de imágenes religiosas. Sin embargo, desde un fascismo inusualmente riguroso, la cinta denuncia por igual a revolucionarios y capitalistas y critica los negocios y las lujosas fiestas de los burgueses.

Las piezas que componen esta primera entrada nos hablan de forma más o menos directa de la iconoclastia: del vacío que queda cuando, ante el riesgo constante de que los símbolos sustituyan a su referente, nos rebelamos contra las imágenes y contra la propia cultura, que amenaza con “duplicarnos”.

La Entrada: L' argent, además, permite que, por el módico precio de 3€, te lleves a casa una copia pirata de la película. Como si de un top-manta se tratara, bajo el televisor se exhiben (para su venta) discos pirateados con la película y fotocopias y envoltorios de plástico transparente que constituyen, respectivamente, la carátula y el rudimentario “estuche”. Por más que la acción no se aleje de la lógica de la distribución de lo falsificado, piratear el trabajo de un cineasta como Bresson, generalmente percibido como difícil o incluso elitista, no deja de ser audaz.

 

Pincha en "próximo" para acceder al siguiente espacio de la muestra (DOS.Anti-globalización).