Faemino y Cansado brillaron en el Gran Teatro |
Céssar Hernández. 24 de enero de 2011. Qué mejor para acabar la semana, que retorcerse de risa en una butaca del Gran Teatro. Así nos pasamos la hora y media del humor fresco y absurdo de Faemino y Cansado. Y no importa que sea su nuevo espectáculo o el viejo, es el mismo humor, el que nadie deja de escuchar por muy manido que lo tenga, por que a pesar de sus largos años encima de los escenarios, parece que la improvisación se cierne en sus cabezas, dejándonos al público patidifuso de tanta creatividad, ingenio e ironía. La sencillez es la esencia de su arte y su éxito. Dos luces, roja y azul, como sus clásicos colores de vestuario, son suficientes para adornar algo el escenario, y nada importa más, que simplemente escucharles hilarando palabras, recuerdos, frases y encadenamientos imposibles, son la gesticularidad del verso y la palabrería del cuerpo que estos dos genios dominan a la perfección. Sencillez y humildad que no solo se aprecia dentro si no fuera del escenario, al conocerles en personas y charlas un ratito entre risas y caricaturas. Un regalo para los que amamos el arte de la actuación y el dialogo con el público. Agrega tu comentario |