El Museo programa la tercera edición de Wildlife Art. La imagen de la naturaleza |
Inaugura viernes 8 de abril. 20.30 h. Museo de Cáceres. €ntrada libre La representación artística del mundo animal ha saltado de lo simbólico al realismo a lo largo de la historia del Arte. Hasta el Renacimiento o poco después la imagen animal era poco más que un símbolo o alegoría de los vicios y virtudes del ser humano, o encarnaciones de deidades y poderes terrenales. Las águilas, palomas, pelícanos, grullas, entre las aves, eran meras alegorías del poder, la divinidad, el amor o la inmortalidad, y su representación casi siempre confusa y lejanamente similar al objeto denotado. Dos antecedentes del arte animalista surgen a partir del siglo XV, por un lado la expansión del Renacimiento científico por el norte de Europa, la recuperación del conocimiento clásico como base para la invención posterior y, por otro, la ruptura del cristianismo con la reforma protestante, que priva al artista de sus antiguos mecenas, la Iglesia y la corte imperial. La nueva burguesía quería otros motivos para adornar sus viviendas, nada de imaginería religiosa: bodegones, retratos, motivos alegres, tras los años tremendos de la peste negra y la miseria que asoló a toda Europa hasta principios del siglo XV. Los precursores del arte animalista actual se encuentran ya en los albores del XVI: Leonardo, Durero, Pissanello, pero no sólo ellos, también Van Kessel, D’Hondecoeter, Hamilton y Savery, se lanzan de lleno a la representación fiel del mundo animal, sea de forma alegórica, como cuando muestran cualquiera de los cuatro sentidos o los meteoros, sea de forma objetiva, como en las múltiples versiones del “concierto de aves” de Snyders o las "cuatro especies de buitres" de Hamilton. Pisanello llena cuadernos enteros de apuntes del natural de todo tipo de especies animales, casi como lo haría un naturalista de los que acompañan a las expediciones americanas partiendo de España o Inglaterra. Durero se afana en la representación fiel de una carraca muerta con la misma aplicación que lo haría un biólogo de campo un par de siglos más tarde. La pintura de naturaleza de nuestros días, el Wildlife Art, se soporta en esa misma observación del natural. Bebe de esa actitud humanista, a caballo entre la Ciencia y el Arte, y del espíritu aventurero de los artistas de principios del XIX, los que acarreaban sus papeles y lápices por medio mundo, hacinados en fragatas o durmiendo al raso en nuevos y desconocidos territorios. Pero también surgen del “airelibrismo” de finales del XIX cuando la invención del tubo de pintura permite a los artistas salir de sus estudios y pintar del natural, con todo el colorido de la Naturaleza a la vista. La muestra que nos ofrece el Museo de Cáceres en la tercera edición de Wildlife Art, la Imagen de la Naturaleza, es una parte del trabajo que realizan los artistas españoles englobados en esta corriente artística. Son estilos diferentes, técnicas muy variadas que van desde el óleo hasta el lápiz, pasando por el acrílico, la acuarela y el grabado, sin olvidar la grandeza del bronce. Inaugura viernes 8 de abril. 20.30 h. Museo de Cáceres. €ntrada libre Agrega tu comentario |