OPINIÓN. Víctor M. Jiménez Andrada. "Paraíso inhabitado" Una denuncia sobre la feria del libro |
Víctor Manuel Jiménez Andrada. 11 de mayo de 2011 Dijo Ana María Matute, en el discurso que pronunció hace pocos días con motivo de la entrega del Premio Cervantes, que “el que no inventa no vive”. Esta es la razón y el norte que nos mueve a muchos de los que nos dedicamos, aunque sea desde la modestia, a este bello ejercicio de la escritura. También dijo Ana María, y le doy toda la razón, que “en la Literatura —en grande—, como en la vida, se entra con dolor y lágrimas”. Seguramente mis letras nunca entren en esa gran literatura de la que habla Matute. Me conformo con pertenecer al grupo de personas que, sin más pretensiones, le gusta y disfruta lo que hace. Pero dentro de esta literatura en minúsculas, con la que me identifico, también se encuentran el dolor y las lágrimas. Publico en una editorial independiente de Cáceres, Rumorvisual. Nuestro último libro, del que estamos muy orgullosos, es un libro de poesía, “La niña bonita”, en el que participamos quince autores. Creo que es una valentía publicar hoy en día poesía —con la que está cayendo— y los escritores necesitamos personas que, como nuestros editores, crean en nosotros tanto como nosotros creemos en nuestro oficio. Ahora que ha terminado la Feria del Libro de Cáceres, sé que, desde la editorial, se movieron para que “La niña bonita” fuera presentada dentro de la misma, pero la dirección de la Feria no consideró la propuesta. Tal vez piensen que no somos importantes y que no nos merecemos un espacio en “tan prestigioso evento”, pero esto solo pasa aquí, porque el pasado domingo, día 8, nos abrieron las puertas en la Feria del Libro de Badajoz y estaremos en Mérida, Madrid o Murcia, entre otros lugares. Definitivamente, Ana María Matute tiene mucha razón y nos toca sufrir con dolor y lágrimas el ninguneo en nuestra propia casa. No obstante sus palabras me dan ánimo y las hago mías, porque creo en unicornios que salen de cuadros y que pasean por las noches cuando nadie los ve y creo, por encima de todo, en nuestro trabajo y en nuestra fuerza.
Comentarios (1)
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Las criaturas, al nacer, no tienen aún todos sus rasgos definidos. De mayores, sin embargo, no necesitan que nadie les comente el color de sus cabellos. Todo se andará. Gracias a RumorVisual por su apuesta decidida y a la (o los) organización (u organizadores) que no esperen coger fruto del arbol que no cuidaron mientras cfrecía.
No es más que mi humilde opinión pero ahí queda escrito. Las palabras se las podrá llevar el viento en función de la dirección o la fuerza que este tenga. Lo escrito, escrito queda.