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Eugenesia musical

Andrew Bird

Un día como otro cualquiera, pensando la cantidad de cosas que pudiera hacer un tipo solo en un escenario se cruzó una idea interesante por mi cabeza: “En caso que un tipo cantara y tocara la guitarra (mínimo imprescindible, ya puestos a elegir) podría tocar el violín, y a su vez que desdoblara el violín en sus diferentes registros, sería genial. Si ya se le sumara el uso del violín a modo de acompañamiento, sería increíble. Y si pudiera crear esos acompañamientos a partir de secuenciar con un aparato diferentes motivos y dejarlos sonar mientras realiza otros sería sublime. Ah, hombre, y mientras no canta, que silbe, por ejemplo”. Tiempo después, una enrevesada conversación a altas horas de la noche, con el típico intercambio de influencias musicales me devolvió una respuesta a la idea – Squirrel Nut Zippers mediante – Andrew Bird.

 

Measuring Cups

Live at Bonnaroo, Manchester, TN. El uso del pedal de secuencia en esta canción está orientado hacia la consecución de un relleno melódico, orientado más como si de un acompañamiento orquestal se tratase. Lo realiza como introducción y lo recicla como colchón para el estribillo, alternando así partes de guitarra y de secuencias, aportando mayor ligereza a la canción.

 

 

Andrew Bird comenzó su formación musical como violinista clásico, logrando menciones de honor en sus estudios pero, como en otros casos comentados aquí, no era suficiente para él seguir únicamente la senda clásica. Si se escucha atentamente su sonido – muy característico, por cierto – se observan retazos de diferentes aventuras musicales. El mismo año en que se graduó su inquietud le llevó a publicar su primer álbum en solitario, Music Of Hair, en el que ya demuestra sobradamente su talento a través del folk, y de aproximaciones al jazz y el blues, sobre todo en cuanto a la forma de tocar el violín se refiere. Pero aún no estaba definido su sonido. Se tendría que ir modelando dicha característica, que más tarde se convertiría en santo y seña de su música: un estilo propio, cálido y elegante, que a los pocos segundos de escucharlo es reconocible y agradable por tanto. En dicha construcción de su identidad musical irían desapareciendo ciertos toques del folk para irse acercando más al rock y la música independiente. Pero en el proceso surgieron hechos dignos de renombrar. El principal cambio estilístico de Bird se produce en cuanto decide adoptar un sonido un tanto más experimental, dramático y cercano al swing, hecho que terminaría en su estrecha colaboración con el citado grupo Squirrel Nut Zippers, una banda que acercaba los sonidos del swing de los años 40 y 50 con el sonido cabaret y aportando un cierto desenfado y alegría a dicha sonoridad. De esta manera es como Bird se hace más conocido cara al público general y cambia otra vez de rumbo, introduciendo ya de lleno elementos pop-rock en sus composiciones. Lo primero es que la guitarra toma cierta importancia en las estructuras de las canciones, así como la también la batería en el ritmo - mucho más activo que antes – logrando que el peso de las mismas no recaiga exclusivamente sobre el violín, haciendo así su discurso sonoro más dinámico. Lo segundo es que según se aleja de las influencias de su sonido primitivo (jazz, swing, blues, folk) convierte las piezas, antaño más enrevesadas y experimentales, en canciones de mucho más fácil consumo.

 

Skin, Is My

Live at Bonnaroo, Manchester, TN. En esta ocasión la secuencia va dirigida a la obtención de un acompañamiento rítmico elaborado con pizzicatos, para lograr una capa armónico-rítmica sobre la que después improvisar (como introducción) y para usarla de relleno (durante el resto de la canción) Hecho remarcable que realiza el solo con la base de bucles, y le añade una misma melodías realizada con el xilófono y el silbido a la vez.

 

 

Y es con este disco, Weather Report, de 2003, donde da el giro definitivo antes de lograr el que es hasta la fecha su mejor y más completo trabajo, The mysterious production of eggs, de 2005. En dicho álbum, se condensa toda la evolución conseguida a lo largo de años en canciones sencillas, llenas de vida, optimismo y lejanas a las pretenciosas obras de su juventud. Tiene mucha importancia la estabilidad en cuanto al recurso de acompañamiento antes mencionado, el loop, realizado en el violín tanto en pizzicatos como con el arco. A grandes rasgos este recurso permite, mediante un intermediario electrónico, la realización de bucles y secuencias que se pueden montar unas encima de otras, hasta lograr un acompañamiento tan condensado como se desee. Accionando diferentes pedales, consigue grabar diferentes motivos sobre los que, una vez terminada la realización de todas las capas de sonido, improvisa, canta, silba o toca la guitarra sobre esa base, convirtiendo las posibilidades de un solo instrumentista encima de un escenario en casi infinitas. Una vez pensado este recurso para el directo, en el disco desarrolla esta idea de manera muy inteligente y refinada, con temas como Measuring Cups o A nervous tic motion - la cual nada tiene que ver a la versión realizada en directo, o algunos con más desenfreno y optimismo, siempre sin perder la elegancia, como Fake Palindromes o Skin is, My. Además, le añade recursos poco valorados como el silbido, que le dan un calor y una coquetería que hacen de este disco una de las más agradables bandas sonoras que se puede encontrar para el recién estrenado otoño.

Space de Andrew Bird

Videos de Andrew Bird

 

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