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Eugenesia Musical

Este disco es un relato pensado en un espacio de libertad que no se despeja por azar, que sólo se presenta en el horizonte de su creador cuando es perseguido. Kepa quería llenar de colores su testimonio, mirar desde oteros distintos hacia la olla bilbotarra donde se fabricó su experiencia temprana, reconocerse en las reflexiones de otros artistas que han simpatizado a primera sangre por el envite inusitado del idioma anterior, por esa voz del alma que es de todas partes porque nunca pierde las señas de su origen.

Xabier Rekalde

Gaztelugatxeko martxa

 

Esta referencia remite a uno de los discos más importantes que se han hecho en los últimos veinte años en el terreno de las músicas del mundo, ya no en España, donde su espectacular cuota de ventas superó ampliamente las expectativas pese a ser distribuido por parte de un sello independiente (Resistencia), sino a nivel internacional, ya que las aportaciones a Bilbao 00:00 son, en cantidad y en calidad, una selección de los mejores músicos del mundo en un viaje sonoro sin fronteras de ningún tipo. El maestro Kepa Junkera consagró definitivamente su carrera al diálogo multicultural, al realizar esta joya musical plagada de supuestas barreras culturales ampliamente superadas por una comunicación sincera que flota entre las notas de cada una de las canciones. Su trikitixa (acordeón diatónico vasco) ofrece una visión diferente de la música tradicional de Euskadi, postales tomadas desde puntos de vista lejanos en el espacio, pero cercanos en el sentimiento, desde Canarias a Finlandia, desde la Bretaña hasta Madagascar. Es, en toda regla, una declaración de intenciones, pura y sin referencias ideológicas, de lo que el diálogo es capaz de lograr: una unión entre culturas, lenguajes y sentimientos para un fin común.

 

Bok Espok

 

Realmente, en el terreno personal, mucho le debo a este disco. Fue mi primera incursión en una música fuera de lo comercial y de la radio fórmula. Y qué agradecido estoy. Allá por el otoño de 1998, un sábado cualquiera en el campo, a través de mi radio sonaron ambientes que en la tierna infancia dejan un sello difícil de quitar: un señor vasco que tocaba un tipo de acordeón diferente, con botones, y que se hacía acompañar por otros dos señores que percutían dos macillos de madera sobre una especie de andamio con maderos. “Esto no lo he escuchado nunca, ¡increíble!” pensaba yo. Bendita ignorancia la mía, que me permitió impregnarme sin ningún tipo de prejuicio de aquel misterioso sonido a mis once años. Esa impresión, un puñado de años después, aún sigue grabada a fuego; no me ha abandonado, sino que se ha afianzado más si cabe.

Kepa Junkera realizó este disco en claro homenaje a dos profundas pasiones: una, su ciudad, como bien indica el título del disco, Bilbao 00:00 , y que hace referencia inevitable a la otra, a la del maestro del bandoneón Ástor Piazzolla, que realizó el mismo ritual al componer Buenos Aires Hora Cero. Y es que existen bastantes paralelismos entre estos dos genios, pues fueron incomprendidos por intentar trascender la música de su pueblo hacia otro nivel, otras miras. El maestro Kepa, ambicioso en sus intenciones, es a la música vasca lo que Piazzolla al tango, un referente en cuanto a la necesidad de nunca quedarse anclado en el pasado, innovar, dialogar con otras culturas. En definitiva, no dejarse llevar por la comodidad de la tradición y, desde el aprecio y la pasión, aportar nuevos elementos que hagan caminar esas tradiciones por la senda del progreso y la innovación, siempre con la pretensión de mejorar. No existen músicos en el mundo que se sientan y los sientan más embajadores de su patria y su cultura, como pudo ser Piazzolla y ahora lo es Junkera.

En este disco tienen lugar procesos musicales tan interesantes – ya no por las diferencias culturales que llegan a un punto común – que las aportaciones que se producen por cada una de las partes no son meras pinceladas que embellecen el trabajo del solista, sino el fruto de un trabajo en el sentido de la música clásica de cámara, pues cada formación diferente que se da en cada canción tiene una identidad propia. Es como si de un recopilatorio de diferentes grupos se tratara. Según lo que algunas de las canciones aquí representadas, y que aparecen en otros discos de Kepa, sugieren es que las colaboraciones aquí presentes son más que acuerdos entre discográficas para publicitar sus artistas. Cada uno de los que en el disco figura aporta su compromiso por una música que terminan haciendo suya, dando su color y seña de identidad a cada nota que incluyen. Por eso aparecen temas como el genial Nondik jo Maurizia?, en colaboración con el virtuoso del banjo Bela Fleck, o Bob Espok, junto a Hedningarna, que dejan las otras versiones desnudas una vez escuchadas estas. Estas dos joyas significan una, el diálogo perfecto jamás logrado, y la otra, la fusión de dos planos sonoros hasta el extremo de no saber cual predomina, si la danza vasca original o el sonido esculpido en el hielo de la ambientación de la genial formación sueca.

Pero la cosa no termina aquí, la lista es inabarcable: Pedro Guerra y su letra como puntal de la ideología del proyecto. Del Hierro a Madagascar es una verdadera declaración de intenciones, profunda, respetuosa, junto al irremplazable José Antonio Ramos y su cálido sonido de timple; la fusión entre dos mundos diferentes pero tan cercanos como Euskadi y Portugal, la voz del fado, Dulce Pontes, aportando calidez al euskera en una de sus tonadas tradicionales más conocidas, Maitia Nun Zira?, y la triki de Kepa al servicio del fado en Sodade; la txalaparta de Harkaitz e Igor, Oreka TX (que agraciadamente pudimos disfrutar este verano en Cáceres) siempre fieles a la llamada de Kepa, son parte de su banda habitual y como tal realizan funciones de empaque dando coherencia a las canciones.

Pero tienen su momento para exponer otro lenguaje, tan diferente como rico, en un largo y espectacular solo dentro de la pieza Gaztelugatxeko Martxa. Otro vital representante de la cultura vasca, Benito Lertxundi, pone voz a Loriak Udan, al igual que el mítico grupo Oskorri, que a modo de celebración de su veinticinco aniversario realizan una danza llamada Arin-Oskorri, y los sonidos de los haizkolaris junto a la txalaparta en Justin Lagun, dejan claro la riqueza de la tradición musical en Euskadi está muy por encima de idiomas e ideologías. Grandes representantes de la mal llamada tradición celta: el gallego Carlos Núñez aporta con la flauta un toque diferente al que se le espera, más liviano y de menos trascendencia espiritual; en diferentes temas van apareciendo figuras como Phil Cunningham, Mark O’Connor, Alasdair Fraser, pero terminan por juntarse en una fiesta de improvisación llamada Faly-Faly, a la que se suman Bela Fleck y Justin Vali para rematar el proyecto del que es mente pensante Kepa, pero miembros de pleno derecho todos los demás. Como Saramago dijo de él, en su descripción para su trabajo Etxea (Hiri Records, 2008)

“Hay un pueblo músico donde están representados todos los pueblos, como si fuese una casa común. El arquitecto y albañil de todo esto se llama Kepa”

Yo no puedo estar más de acuerdo. Inevitablemente me dejo nombres que reseñar, que no me perdonaré, pero viendo lo bien cimentado que está esta casa común, sobra observar y remarcar los pequeños detalles y su procedencia, sabiendo que el fin ha sido logrado de la manera más satisfactoria y bella posible.

 

Comentarios (4)
Discazo!
4 Martes, 27 de Octubre de 2009 12:55
Musi
Ya te digo yo... Discazo donde los haya en el panorama nacional... Recuerdo que lo compré el mismo día que salió... por la mañana... y a partir de ahí a prestarlo, of course... una alegría que cambiara la manera de ver la música...
Respuesta
3 Lunes, 26 de Octubre de 2009 20:37
Eugénesico
Gracias Mancho y Cibernético por los cumplidos.

Aunque se me fuera la mano y escribiera desde la pasión, creo que Kepa tenía un hueco como una catedral en esta humilde sección, pues la intención del disco es la misma que la de la eugenesia: no importa orígen, manera, forma de hacer la música si está tan bien hecha como la de Bilbao 00:00 h, por eso representa uno de los principales preceptos que me empujaron a hacer la seccion y una de las primeras ideas que dibujaban este proyecto.

Intentaré seguir trayendo música con el mismo espíritu mucho tiempo.
Un saludo
Pedazo artículo
2 Lunes, 26 de Octubre de 2009 17:38
cibernético
Eso mismo, pedazo de reseña. Un disco impresionante. Que todo el mundo lo escuche.
Kepa
1 Lunes, 26 de Octubre de 2009 14:17
mancho
Me lo dejó mi amigo Ricardo Flores cuando se publicó. Este disco me impresionó tanto que cambió mi manera de ver la música.... Gracias Kepa, Gracias Musi y gracias Javi. Te has salido. es uno de tus mejores eugenesias

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