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Eugenesia musical

Paseaba por la ciudad, y la negrura del cielo, junto a la espesa y baja niebla, creaba un ambiente perfecto para el recogimiento y la reflexión. Esos días de invierno en que ir por Cáceres, por la Parte Antigua, oyendo determinado tipo de música hacen que te enroles en un viaje hacia otro estado mental, a cientos de kilómetros de aquí, ni en el cielo ni en la tierra…Sí, hoy era un día de esos, y la música hoy era de Sigur Ros.

Sigur Rós

Við spilum endalaust

Dar una explicación técnica a la música que hace esta banda me parece difícil, y creo que inútil, pues supongo que, ni siquiera en su concepción – allá por 1994 – ni ahora, se corresponden con la música que se hacía en ese momento, ni se corresponderá con lo que vaya paralelo a su existencia musical. No en vano, este grupo proviene de Islandia, donde nada tiene que ver con nada. Y es que en un país con algo más de 300.000 habitantes y cuya capital tiene una población de aproximadamente 110.000 – algo más de la que tiene nuestra ciudad en el Womad – salgan adelante tantos músicos y de tanta calidad, tiene algo misterioso. Sin ir más lejos, la semana pasaba hablaba del colectivo Bedroom Community y del GreenHouse Studio, con sede en Reykjavic, y con Valgeir Siggurdson como principal valedor. Por no hablar del importante Festival Iceland Airwaves, que se desarrolla en el aeropuerto de la capital, y que este año cumple una década; de nombres importantes en la escena actual, como Mùm, o del pasado, como Sugababes, por no nombrar a la omnipresente Björk. El número tan importante de artistas en el panorama internacional, procedentes de un país tan pequeño, significa que algo se hará bien, pero que muy bien.

Sigur Rós

Samskeyti or Attachment

En el caso de Sigur Ros, es una banda que se formó en Islandia, pero a través de su segundo álbum, empezaron a cosechar éxito internacional, tanto que separaron su trayectoria respecto a su país, realizando enormes giras por países tan distantes como Japón, Canadá, Estados Unidos o el resto de naciones europeas. El caso es que un buen día, después de la gira realizada en 2006 con su disco Takk, deciden parar y volver a sus raíces. Desarrollan un proyecto llamado Heima, hogar en islandés, en el que realizan una serie de actuaciones gratuitas en diferentes escenarios, tan diferentes como una taberna o un gran escenario de rock, lo que le sirve como excusa para grabarlo y convertirlo en un documental que va más allá en cuanto a la ambición de sus creadores. Es una colección de imágenes, de emociones en movimiento que desencadenan la duda sobre su génesis, porque ni es sólo música, pero tampoco es solo imagen. Es un todo que refleja la ambivalencia de un país tan especial, la quietud en los agudos de la voz de su cantante sin olvidar la creatividad y la fuerza, mostrada gracias a cuidados acompañamientos de piano y cuerda, impregnados de un halo minimalista en unos casos o de ternura y melancolía en otros.

La verdad es que, en días de invierno como este, merece la pena deleitarse, una vez llegado cada uno a su Heima, a su hogar, con estos 95 minutos de puro sentimiento, para impregnarse de buenas sensaciones y ganar la carrera al invierno, buscando el horizonte del 2010.

 

Sigur Rós

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Comentarios (1)
Sigur Rós
1 Miércoles, 02 de Diciembre de 2009 20:07
FANático
Esta gente son cojonudos!!!!!....o como se diga. Es la primera vez que leo esta eugenesia (que ya le podian haber puesto otro nombre) pero a partir de ahora lo leo siempre.... gracias a esta web por darnos un poco de luz en esta oscuridad de posibilidades....,thank´s

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