Desde mi punto de vista, el conocimiento no sólo supone el adquirir nuevos contenidos o conceptos, sino también revisar los que tenemos. ¿Cómo se ha producido el conocimiento que tenemos de las cosas? ¿Qué intereses lleva consigo? ¿Quién se ha encargado de diseminarlo y qué estrategias ha utilizado?……Este enfoque crítico todavía se hace más necesario cuando hablamos de estereotipos, prejuicios, o sobre las percepciones que tenemos sobre la forma de vida de otras gentes, culturas o pueblos .Creo que el análisis crítico de esas etiquetas nos hace más libres, mas bellos, más humanos….detrás de este ejercicio encontramos esos pequeños espacios por donde se cuela el libre pensamiento……
Menudo rollo que os he contado sólo para dar pie a la siguiente anécdota. Resulta que el jueves pasado leía un articulo de prensa del New York Times (en la selección semanal editada por el País), en el que encontré la siguiente cita: “Cuando en las calles de Teherán los manifestantes dejaron de gritar “¡Muerte a los Estados Unidos!” y se pusieron a proferir el más insólito grito de “¡Muerte al dictador!”, nos sentimos muy tentados de creer que los días de los mulas estaban contados”. Esto decía David Sanger en el periódico neoyorquino.
¡¡¡Ala esté contigo hermano!!! ¡¡¡Madre de Dios para los cristianos!!!
¡¡¡Menuda cita maestra!!! ¡¡¡La cantidad de prejuicios que lleva consigo aparejada!!!
De nuevo, nos encontramos con ese ejercicio de manipulación interesada. Por un lado, se habla de los Iraníes como si todos ellos fueran iguales, como si todos pensaran y anhelaran lo mismo, practicando el viejo principio etnocéntrico de “ante lo desconocido, no existen los detalles”. No se repara que hay iraníes de ámbito rural y también de ámbito urbano, de generaciones y edades diferentes, de formación y educación diversa, etc.… No, de ninguna manera. Es más fácil sucumbir ante la utilidad de los estereotipos.
Por otro lado, esta cita nos dice que cuando los iraníes dejan de gritar en contra de los Americanos, entonces, necesariamente, empiezan a chillar en contra de su propio sistema. Como si no hubiera posibilidad de mensajes intermedios entre ambas oposiciones. En otros palabras, blanco o negro. Conmigo o contra mí. O con los americanos o con los iraníes…¿Nos suena este esquema simplista?
Para terminar, no se nos puede escapar que esta cita establece una equivalencia entre el dictador, y el sistema de los mulas, es decir, entre Ahmadineyad (presidente) y el Ayatolá Alí Jameini (líder supremo de la República). En otras palabras, que cuando los iraníes dicen “muerte al dictador”, necesariamente ello conlleva que los iraníes están pidiendo el fin del sistema de los mulas, de los ayatolaes, es decir, de la república islámica. ¿Es esto necesariamente cierto? ¿Lo uno conlleva lo otro? ¿No pudiera ser que se refieran, al menos algunos a Ahmadineyad? Las comparaciones son odiosas, pero ésta quizá nos pueda servir de algo. Cuando algunos españoles salieron a la calle el día anterior a las elecciones de 2004 (unos días después de los atentados de Madrid) ¿Se manifestaban en contra del gobierno o en contra del sistema político democrático español?
Perdonadme por mi insistencia en este tema. Espero que esta reflexión ayude a provocar otras tantas …y que todas ellas lleven un poquito más de luz y aire a Irán y sus iraníes.