Tuenti, messenger, facebook…fenómenos sociales, ¿catástrofes mentales?
Martes, 14 de Julio de 2009 por rauljg
Ya es habitual ver a niños, jóvenes y no tan jóvenes, atrapados en la red de internet. La herramienta puede ser usada para muchos fines, al igual que la rueda puede transportar una ambulancia o un tanque. Pero, qué pasa cuando la comunicación entre personas se transforma en una realidad de plástico por el cual ni vemos, ni sentimos y ni escuchamos al receptor?
Paradójicamente, para promocionar estos programas, hablan de “redes sociales” y entonces es cuando me pregunto cómo pueden llamar “social” a un acto tan antisocial como el de pasar horas frente a un ordenador, sin admirar cosas tan básicas y humanas como la sonrisa de quien te escucha (¡qué violación traducir esa sensación con un paupérrimo “jajaja”!)
Las edades en las que las nuevas generaciones mantienen estas comunicaciones cada vez son más tempranas. El sentido comunitario, de convivencia, las experiencias… todo ello entra en declive bajo la sombra del individualismo. No sé hasta que punto pueden ser perjudiciales estos medios cibernéticos, pero de lo que estoy seguro es de que es en la calle donde experimentamos el primer beso – y algunos el último -, la primera calada, las conversaciones eternas, las miradas, las lágrimas, las gamberradas…
A pesar de ello, yo también soy pez preso de esta red – aunque mi fin se encamine más al de ambulancia que al de tanque, o al menos eso intento y espero – y utilizo este medio masivo de comunicación no para hacer de mi vida un diario público, sino para rozar problemas reales y colectivos de Extremadura, de Cáceres o del mundo, plasmando aquí los textos de un hombre que ni está hecho ni está derecho, sólo dice su nombre, escribe y tú si quieres te vas. Dichas reflexiones trataré que sean lo más breves posibles para que así emisor y receptores pasemos poco tiempo delante de la pantalla y lo aprovechemos mejor para hacer el indio.
No defiendo ni acuso, sólo pregunto si todo esto se está usando correctamente ¿?
Bye, bye gente! quince minutos delante de la pantalla y ahora toda la noche para hacer el indio!
Salud camaradas!