Opá, como ha cambiao el corrá
Lunes, 3 de Agosto de 2009 por rauljg
…Aquel que antes era de las cigüeñas.
Es curioso como aquel dicho popular de nuestro amplio catálogo español de refranes y decires, se cumple en lo que voy a decir: “la moda va por barrios”. Y es así, siempre ha sido así, y siempre será así.
Pues en el tumultuoso mundo de la noche y la juerga, de los locales de ambiente y copas, también parece darse esa premisa, o al menos es la sensación que a mí me ha dado en mi última y reciente visita al archiconocido “Corral de las cigüeñas”.
Hace unos años solía ir más a menudo, del orden de tres o cuatro veces al mes, pero desde hace un tiempo voy de cuatro a cinco veces al año (no por nada más que por cuestiones de tiempo).
Pero este sábado volví, y creo que seguiré cumpliendo la opción de las cuatro o cinco veces al año.
A ver, me ha impactado el cambio ambiental tan considerable que ha sufrido, ya no por la incorporación de una nueva barra o unas escaleras de acceso, sino por el grupo de gente que frecuenta el patio. Nada personal, nada en contra, lo que quiero reflejar es el cambio. Me explico.
No hace más de tres años, cuando iba las tres o cuatro veces al mes, era totalmente diferente.
Venía el Poncho K, y nos liábamos a empujones en la única puerta enrejada que había de acceso al corral, como auténticos locos emborregados.
Ahora no, ahora las entradas son más tranquilas, además hay dos, la original de los borregos y la escalinata de exhibición de la colección primavera-verano, obviamente más frecuentada que la anterior.
Nos pegábamos por llegar los primeros a la barra pá pedir donde tres tíos repartían copas a pares.
Ahora hay señoritas, bastante más finas, las típicas sombrilleras de cualquier circuito de Fórmula 1, que se pegan media horita para servirte, sin apenas aglomeración y que distinguen el whishy de la cerveza porque el primero tiene espuma (o al revés).
Antes una nube plomiza de humo amarihuanado o de costo petrolero inundaba la estancia.
Ahora un calabobos de cirros de Marlboro o Camel alquitranado se han adueñado del aire.
Antes olía a sudor, algunas veces a Nenuco y a veces hasta a Calvin Klein.
Ahora es un tremendo coctel molotov de Paco Rabanne, Cocó Chanel o Adolfo Domínguez, (sinceramente eso es más agradable que antes), pero es que todo junto produce una sensación alérgica de revoltijo gástrico que pá que.
De vez en cuando sonaba Extremoduro, algo de AC/DC, pero ahora ya tenemos bastante con Conchita, Paulina y Nena Daconte, que nos tienen colgados en sus manos…ay Dios.
Ya no se ven camisetas de SKA-P o “Joé que caló”, se las debe de haber comido el jodido cocodrilo.
Eso si, se mantienen cosas en el ambiente como el de hace unos años: las asquerosas patillas que antes eran de los rockeros, los antiestéticos vaqueros pitillos que antes eran de los punkis, las sucias melenas que antes eran de los heavys y las olorosas semibotas albinegras que antes eran de Emilio Aragón.
Algo está cambiando en el corral, cuando las cigüeñas se piran pá que pasen las gaviotas.
Ja, ja, ja…que de puta madre!! Es buenísimo el artículo tio, y que verdad es…donde han quedado aquellos días de buena música y mejor ambiente?? Ahora es una mierda más del montón!!
Pero al pastor le sudan los güevos que en su corral haya churras o merinas, el se sigue forrando!!
Es cierto lo que dices de las modas, la gente somos como ovejas vamos en rebaños hoy aqui y mañana allí. Esta mu bien analizado, si te paras a pensarlo, es verdad que ha cambiao el ambiente del corral en los últimos tiempos eh? jaja, la verdad que un artículo muy gracioso y cierto, yo soy de las que va ahora pero es verdad lo que comentas y para nada ofensivo ni molesto para nadie. Enhorabuena Raül, espero que nos sigas haciendo pasar buenos ratos como este!!
Saludos!!
por no hablar del precio de la copa y el dolor de cabeza con el que te hace levantar…
pura basura garrafonera q nos cobran a precios abusivos!! q se jodan y que se quede el nido vacío!