El aire en Extremadura nos va a salir caro
Domingo, 6 de Septiembre de 2009 por rauljg
Pues eso, nos cobran hasta por el aire que respiramos… Pero a partir de ahora, nos cobrarán incluso por el que ni siquiera respiramos. Una energía gratuita y natural se está convirtiendo en el sucio negocio de unos pocos especuladores que se aprovechan de nuestro desconocimiento y buena fe. Extremadura, es una tierra limpia, confiada y solidaria, que se está convirtiendo en la cuna de sucios inversionistas de fuera de nuestra Región, terroristas de nuestros paisajes, que con el pretexto de crear puestos de trabajo están invadiendo nuestro patrimonio natural, adueñándose de él y enriqueciéndose a nuestra costa. Y lo más grave de todo, con el consentimiento y el silencio de nuestros representantes políticos. ¿Qué se llevan ellos de todo esto?
La avaricia humana es capaz de contaminarlo todo, no sólo la tierra, el mar o el aire… también el viento. Un solo monstruo de estos molinos puede superar de largo los 100 metros de altura, el diámetro de las palas puede oscilar entre 42 y 80 metros, el ruido que produce uno solo de estos molinos colocado en uno de nuestros profundos y silenciosos valles es brutal, además del impacto medioambiental que supone y la continua matanza y mutilación de aves, es la contribución de estos parques a la devaluación económica de la zona donde se instalan. ¿quién va a querer irse a descansar a la montaña debajo de estas aspas asesinas? ¿quién va a comprar casas en la Sierra de Gata o en Las Hurdes para rehabilitarlas y no dejar que la zona se muera? ¿quién va a querer hacer turismo rural por un sitio donde la arboleda autóctona ha sido sustituida por torres de metal? Quizás sea bueno para alguien que estas zonas se devalúen económicamente, quizás para ayuntamientos, administraciones públicas y gobierno en general, a ellos a lo mejor les interesa aprovechar esos momentos de debilidad para especular con los terrenos y mercadearlos a precio de ganga por la situación que ellos mismos han consentido y así poder seguir ejerciendo sus sucios negocios en contra de la voluntad popular.
El escritor canario Alberto Vázquez Figueroa en su libro de investigación “Vivir del viento”, menciona algunas anotaciones curiosas que paso a redactar y a lo mejor nos sirven para concienciarnos un poco de que no es oro todo lo que reluce, y de que aún podemos estar a tiempo de no arruinar nuestra tierra y poder levantar la voz para decir basta.
“La producción de energía eólica cuesta nueve veces más cara que la normal. Según el Instituto de Desarrollo de la Energía, en España se produce un 5,6% de energía eólica mientras que se consume un 0,5% Además esa producción está fuertemente subvencionada por el Gobierno, es decir, está pagada por nosotros a precio de oro con la disculpa de que es una energía limpia, ecológica, etc. Al final, los contribuyentes estamos pagando unos kilovatios que no sirven para nada, ya que llegan a la red general no cuando se necesitan -que sería a las horas punta-, sino cuando se produce. Pero, curiosamente, 144 horas a la semana en las que el país no necesita energía los molinos la producen por un precio nueve veces superior, ya que la normal cuesta a dos pesetas y la eólica quince. La pregunta del millón es, ¿qué pasa con ese 5,1 que pagamos y que sobra? ¿Se tira? El problema de la energía es que no se puede acumular y hay que consumirla en ese momento, sino se pierde. En segundo lugar, las centrales térmicas tampoco pueden disminuir su producción apoyándose en la energía eólica, ya que ésta depende del viento y no siempre sopla. ¿De cuánto dinero estamos hablando? De ciento treinta mil millones de la antiguas pesetas anuales de beneficio que cobran una serie de empresas por millones de kilovatios producidos y enviados a la red general que no se utilizan. Les pagamos por una factura donde no queda especificado ni el día ni la hora del envío.
¿Y quién se beneficia? las eléctricas que todos conocemos. Esas empresas ganan un 36 por ciento limpio. Si solicitas una licencia para montar un parque eólico no te la van a dar. Sólo se les concede a ellos. Lo he comprobado. ¿Qué participación lleva la persona que otorga esas licencias? No me lo preguntes, pero hay una realidad y está ahí, en los datos del Gobierno. A pesar del alto coste y la baja rentabilidad, en tres años existirán mil ochocientas turbinas más con una inversión de mil millones de euros. Y para el año 2011 el Ejecutivo pretende aumentar la producción de un 5,6% a un 12% frente a un consumo real del 1 ó 2%.
En California existe una ley donde la electricidad producida allí no se puede vender a más de doscientos cincuenta euros/megavatio, pero la electricidad producida por energía eólica estaba también altamente subvencionada. Entonces Enron que dominaba el mercado eléctrico lo que hizo fue que, como no le interesaba vender energía en California, mandó la energía a Oregón y dijo que había carencia de energía -fueron los famosos apagones de California de hace unos años-. Se la enviaban a su propia empresa en Oregón, la pasaban por los parques eólicos de California y la volvían a vender diez veces más cara al consumidor. Enron construyó así un imperio basado sólo en el fraude eléctrico. Además era la empresa que más alto cotizaba en Bolsa, así que cuando esto se descubrió, la Bolsa se desplomó y por poco, toda la economía norteamericana se va al traste. Pues aquí, lo mismo. Existe una gran mentira que se está dejando crecer”.