OPINIÓN. David Barcenilla escribe acerca de "La Falacia de las políticas de empleo" |
David Barcenilla. Lunes 13 de febrero de 2012 LA FALACIA DE LAS POLÍTICAS DE EMPLEO Todos tenemos algún familiar, amigo o persona próxima que lo está pasando realmente mal. Nuestras preocupaciones, de pronto comienzan a tomar otro cariz. Francamente, comienzo a preguntarme si la sangría del desempleo, se detendrá o por el contrario, acabará en hecatombe. Recientemente he podido conversar con el representante del polígono de las capellanías, sobre el desmoronamiento de sus empresas y sobre la pérdida de empleo que sufren a un ritmo de despidos de entre 80 ó 90 trabajadores al mes. Eso quien puede despedir, porque hay empresas que ni pueden despedir ni pueden pagar. No sabemos quien tiene la barita mágica para acabar con la crisis económica que sufre el mundo occidental, pero sí comenzamos a comprender que si no hay regeneración de valores, difícilmente se conseguirá la justicia social. Los gobiernos se escudan en que poco pueden hacer si el sistema financiero mundial impone los tiempos. Sin embargo, creo que los ayuntamientos y las comunidades autónomas pueden hacer esfuerzos, identificando sus recursos y encauzando su sistema productivo, para que su población, no tenga que depender al cien por cien de la crisis financiera. Italia es el ejemplo de un país que sufre una gran crisis económica, pero que sólo tiene un 8,7 % de paro y ello es debido a que supo hace muchos años identificar y actualizar sus recursos para tener claro cuál debía ser su tejido industrial y productivo. En España, excepto territorios muy concretos como el País Vasco, Navarra o Cataluña, apenas se ha sabido identificar los recursos. Las comunidades autónomas han utilizado las subvenciones europeas y las políticas del Estado para maquillar los resultados del desempleo, sin tener en cuenta la productividad y la sostenibilidad de ese empleo por medios propios. Todos sabemos que en el medio rural se ha actuado sin responsabilidad, sin sentar las bases para que el empleo sea sostenible. En los Ayuntamientos los planes de empleo son poco productivos y así difícilmente generarán expectativas de futuro. Recientemente denuncié que con cargo a los fondos europeos, se contraten personas para no hacer absolutamente nada o producir muy poco. Sobre esto aún no parece haber cambios y éste tipo de políticas sólo son pan para hoy y hambre para mañana. Las recientes medidas tomadas en la nueva reforma laboral tampoco ofrecen ninguna esperanza. Las matemáticas no salen, excepto para quien más tiene. Posibilitan el despido barato y el contrato precario. Por otra parte, es una falacia acabar con el desempleo de los jóvenes, si olvidamos, como es costumbre, a sus padres y madres, que se han quedado en el paro. David Barcenilla
David Barcenilla:pincha en otros título para leer más artículos de opinión de David Barcenilla:
Agrega tu comentario |